Cómo cuidar tus ollas y sartenes para que estén siempre perfectas

Cuidar las ollas y sartenes resulta fundamental para que mantengan su estética y luzcan perfectas de cara a cualquier comida que prepares en tu casa.

Se trata de unos utensilios de cocina que también son fundamentales para disfrutar de una cocina mediterránea saludable, por lo que te aconsejamos que los tengas siempre en perfectas condiciones.

Consejos para cuidar tus ollas y sartenes

Las recomendaciones que te vamos a dar no solo son importantes para garantizar que tus sartenes y ollas dan la misma impresión que el primer día. Limpiar la batería de cocina también es clave para que las comidas estén más buenas.

Es importante que no queden restos en estos utensilios. De este modo, los sabores y olores de los ingredientes no se van a mezclar, lo que posibilita unas degustaciones óptimas de cada uno de los alimentos de los menús.

A continuación, unas instrucciones útiles para que tus ollas y sartenes te duren largo tiempo. Toma nota.

1. Limpiar la batería de cocina sin dejar que pase mucho tiempo

Cuanto más rato transcurra entre que has acabado de comer y te pongas con la limpieza, más difícil va a resultar la limpieza que tengas que abordar.

2. El agua es tu aliada

Si no te puedes poner de inmediato con la limpieza del menaje, vale la pena que viertas agua sobre él. De esta manera, se van a ir reblandeciendo los restos de comida que se habían adherido a sus superficies, lo que los hace más fáciles de eliminar a posteriori.

3. Friega con agua caliente

Cuando estés ya en la faena, te recomendamos que hagas uso del agua caliente. Va a ser muy efectiva para retirar las manchas pequeñas que se puedan haber formado por la presencia de las salsas y otras sustancias pegajosas. Un trozo de cebolla, por ejemplo, puede ser muy molesto para ser eliminado dentro de unas horas.

4. Elige los productos adecuados

Si quieres unos buenos resultados de limpieza, te interesa hacer frente a los residuos más resistentes mediante un detergente específico para estos recipientes. La pasta de limpieza conocida popularmente como piedra mágica también se ha revelado como muy práctica. Y tampoco olvides que la espuma de espray natural, carente de fosfatos e inocua te va a venir muy bien.

5. Lo que no tienes que utilizar

No uses cepillos ni limpiadores abrasivos. Por lo tanto, te recordamos que emplees siempre la parte más suave de los estropajos o las esponjas con los que lleves a cabo estas limpiezas de forma habitual.

6. Olvídate de las formas puntiagudas

No tienes que emplear las espátulas de acero inoxidable ni los cuchillos afilados para arrancar los restos de comida, ya que harías unas antiestéticas rayas en las ollas y sartenes.

7. Secar es el paso final

Por último, acuérdate de secar bien estos artículos de cocina, dado que resulta básico evitar que la cal del agua acabe por formar manchas.

En definitiva, cuidar las ollas y sartenes es clave para que puedas preparar con ellas apetitosas comidas durante muchos años.

5 recetas saludables para esta Navidad

¿Recuerdas cuando terminaste de comer la Navidad pasada que te prometiste no volver a ganar esos quilos de más? Para conseguirlo este año, nada mejor que apostar por alguna de las recetas saludables que ahora te proponemos.

Descubre ya algunas de las alternativas más adecuadas para diseñar una comida perfecta, ligera y muy fácil de preparar.

1. Tartar de atún

Es tan fácil como exquisita. Solo necesitas 300 gramos de atún fresco, 50 de pimiento, 15 de apio, mayonesa, salsa de soja y salsa wok (15 ml de cada una). Corta el atún en tiras de unos seis centímetros, como mucho, y pícalo a cuchillo.

Añade el resto de ingredientes (el pimiento debes pasarlo por la sartén para que no quede duro) y remueve bien. Usa un molde para que quede bonito en el plato y decora como prefieras. Es un entrante perfecto.

2. Crema de lombarda

Vamos por el primer plato. Si la vas a preparar para seis personas, debes usar una col lombarda, 1 cebolla dulce, 1 diente de ajo, medio litro de caldo de verduras y 200 mililitros de vino blanco.

Corta la verdura, pon un poco de aceite en una sartén y dórala. Añade el caldo y el vino. Cuando veas que va a hervir, apaga el fuego y tritura muy bien.

Puedes añadir especias al gusto a la preparación y rematar con un poco de queso viejo rallado para darle un toque distinto.

3. Lubina a la sal

Es una de las recetas de cocina mediterránea más famosas y fáciles. Una lubina para cuatro personas, sal y una clara de huevo son sus ingredientes (la guarnición dependerá de tu imaginación).

Mezcla la sal gorda que vayas a usar para cubrir la lubina con la clara de huevo, para que se haga una costra y no se deshaga.

Usa papel sulfurizado para la bandeja de horno, coloca una cama de sal, la lubina (limpia y con un corte vertical, pero sin abrir) y cubre con otra capa de sal. Deja la cola fuera y abre la capa de sal, marcando la silueta del pescado con un cuchillo.

En 20 minutos a unos 180 grados podrás paladear esta delicia.

4. Muslos de pollo al horno

2 muslos de pollo por persona, 2 dientes de ajo, hierbas aromáticas y especias al gusto, limón, vino blanco, sal y pimienta negra te ayudarán a crear un plato perfecto.

Tritura las hierbas con el ajo, el limón, el vino, la sal y la pimienta.

Embadurna con esta mezcla los muslos y déjalos en el horno a 180 grados durante unos 20 minutos.

5. Macedonia

Usa kiwi y frutos rojos para crear un simpático árbol de Navidad en cada plato. Aprovecha las frutas de temporada y preséntalas cortadas correctamente, añadiendo algún detalle decorativo para mejorar el aspecto del plato.

Te recordamos que disponer de sartenes y cacerolas de calidad en tu cocina es siempre recomendable para obtener el mejor resultado posible.

Prepara un menú con nuestras cinco recetas saludables para tu próxima cena de Navidad y sorprenderás a tus invitados.

Recetas saludables: cómo preparar pan de ajo casero

Entre las recetas saludables que sientan bien en cualquier época del año, queremos aconsejarte una que destaca tanto por su buen sabor como por su fácil preparación.

Se trata de la de pan de ajo casero, la cual puede ser incluida, sin duda, entre las recetas de cocina mediterránea más ligeras y sabrosas.

Recetas saludables: pan de ajo casero

Comer este pan de ajo no supone consumir demasiadas calorías, aunque su cantidad depende también de las rebanadas que te tomes.

En todo caso, es una comida que se caracteriza por su versatilidad, puesto que puedes introducirla como picoteo de una comida al aire libre o aperitivo para una barbacoa.

A continuación, te contamos, paso por paso, las claves de la preparación de este bocado tan grato al paladar. Toma nota.

Compra los ingredientes oportunos

Lo más importante, en esta selección, es acertar con el pan, que no ha de tener mucho grosor. Te recomendamos una barra grande que no tenga muchas migas, como las rústicas o baguettes. Además, hazte con tres dientes de ajo medianos y no escatimes con la calidad de la mantequilla.

La preparación es clave

En este sentido, comienza precalentando el horno a 180 ºC y dispón una bandeja cubierta con papel sulfurizado. Asimismo, deja la mantequilla a temperatura ambiente para que su textura se ablande. Pela también los dientes de ajo y pícalos con una gran finura. Por último, rebana el pan en unidades más o menos igual de gruesas que un dedo.

Pasamos a mezclar

Los diez minutos que suele durar la elaboración de este plato (para sacar unas veinticinco rebanadas) se completan cuando echas la mantequilla en una olla y le pones 30 ml de aceite de oliva virgen extra, los dientes de ajo, 1 g de ralladura de limón, la pimienta negra molida y la sal en escamas o gorda. Ahora se trata de que hagas una buena mezcla con todos estos ingredientes, hasta que el resultado sea suficientemente cremoso.

De la olla a las rebanadas

Ha llegado ya el momento de untar cada uno de los trozos de pan con la pasta que has obtenido en el anterior paso. Te vas a ayudar, para hacerlo con versatilidad y sin dejar grumos, de un cuchillo especial para untar mantequillas o un pincel de cocina.

Tiempo de hornear

Pon las rebanadas en la bandeja que había preparado y métela al horno, donde van a tener que estar entre doce minutos y un cuarto de hora. Sácala cuando hayas comprobado que la mantequilla se derritió y el pan se doró suficientemente.

El toque del perejil

Pícalo y añádelo, como último atractivo, a estos montaditos tan apetecibles.

Guarda lo que sobre del pan de ajo casero

Si es que sobra alguna rebanada, claro. No olvides que este producto va a seguir crujiendo al día siguiente, lo que lo hace muy preciado.

También puedes guardar los restos picados para hacer picatostes de gazpacho en cacerola.

En definitiva, entre las recetas saludables por las que puedes apostar, te recomendamos la del pan de ajo, porque pega mucho con un estilo de vida mediterráneo.